Intergeneracional

Cuando nos planteamos ser cohousing intergeneracional comprobamos las dificultades para conectar con personas que no entraran en el concepto senior, pero…ahora, ya hemos podido incluir en nuestro grupo familias jóvenes criando criaturas que compartirán una experiencia vital y  social, diferente. Esperamos poder experimentar convivencias amables, de apoyo para un buen vivir. (Charo)

Las personas jóvenes del proyecto agradecemos a nuestros compañeros de viaje que hace años reconsideraran el proyecto hacia un cohousing intergeneracional. Evidentemente esa decisión nos ha permitido poco a poco irnos subiendo al tren del cambio y, una vez dentro, construir vínculos diferentes, menos encorsetadados, menos rígidos, menos previsibles ( lo esperable era que cada edad se juntara con los de su edad). Este paso nos ha permitido entender a tod@s que la edad es un simple número abstracto, una invención humana en la determinación del paso del tiempo pero para nada un impedimento en la creación de lazos entre iguales y iguales para todas y todos quiere decir personas dadas de la mano con un objetivo claro, compartir, disfrutar, construir, apoyarse y cuidarse. Nuestros hijos saborearán la experiencia vital y la calma de los más mayores así como sus ganas de vivir esa última etapa vital. Compartirán tiempo y escucharan de aquellos que hoy se van acercando a su jubilación, incluso probablemente se intercambien cuidados más adelante. Se relacionarán con adultos más jóvenes con las ganas y la ilusión de esa primera etapa de ser progenitores y evidentemente se rodearan de sus iguales, pequeños seres que habitarán el cohousing junto a sus padres. Esto no es solo un proyecto de vida sino un cambio de futuro y así como nosotr@s los estamos haciendo, nuestr@s pequeñ@s aprenderan a colaborar, a participar, a cuidarse y a cuidar, a escuchar y a disfrutar para que en un futuro cercano sean ellos quien tomen el relevo y puedan dejar ese legado del buen vivir a otros que aún no conocemos. Por los que estuvieron, por los que estamos y por los que vendrán. Salud y alegría. (Diego y Vero)

En esta foto los participantes teníamos entre 4 meses y 74 años, nos queda mucho trabajo y mucha ilusión por delante.

Las inseguridades nos hacen sentir que las cosas no van a salir bien. Y cuando se está pensando en un proyecto de vida, es difícil elegir aquello que nos provoca desconfianza.

No estamos acostumbrados a compartir experiencias con gente que está en momentos vitales diferentes al nuestro. Sin embargo, las personas que conformamos esta cooperativa hemos elegido una convivencia con gente de edades diferentes. No son pocos los miedos que surgen y, a veces, parece que sentimos más seguridad al imaginarnos en un grupo más homogéneo, donde sean “como yo”.

Pues me siento feliz de pensar que voy a poder compartir tantas cosas en compañía de diversas edades. Creo que, gracias a esto, cada cual va a poder aportar algo positivo al grupo en numerosas ocasiones y que esto va a redundar en un aumento de la confianza. Siento que podemos dar a los cuidados el valor que se merecen y participar de una dinámica en la que darles prioridad. Valorar la importancia de que las personas que me rodean se encuentren lo mejor posible y asumir mi parte de responsabilidad en ello. (Adri)