En el aquí y el ahora

Y seguimos. A pesar de las dificultades derivadas de esta situación de limitaciones, hemos hecho progresos en el desarrollo de nuestro cohousing.

En algunas ocasiones reuniéndonos en Bustarviejo, al aire libre, con  mascarilla.

En paseos por el Retiro u otros parques con las personas interesadas en formar parte del cohousing,  para poder ir conociéndonos.

Incluso hicimos en julio un encuentro de dos días en Miraflores, en el que le dimos un empujón al diseño de las casas.

La mayoría de los encuentros han sido virtuales, al principio con más dificultad por la falta de costumbre de usar este recurso, pero poco a poco nos hemos ido familiarizando con él, y dando gracias por su existencia, que nos ha permitido realizar considerables avances

Han entrado tres personas nuevas en los últimos meses. Solo faltan dos plazas por cubrir y hay varias personas interesadas.

Estamos muy contentos porque en arquitectura están prácticamente definidas tanto las casas como el edificio de la casa común. Faltan ajustes menores.

Ya podemos darle forma en nuestra imaginación y visualizarnos allí.

Tenemos el deseo y la esperanza de poder estar viviendo a finales del 2022.

Precisamente ahora

Nosotros ya lo teníamos claro, pero después de estos meses de parón, y de lo que hemos vivido, esta visión se ha extendido.

Me refiero a:

  • Que es importante tener una casa, nuestra casa, que sea agradable, con luz, en contacto con la naturaleza. Y vivir y morir acompañados.
  • Que tenemos que parar de movernos, de consumir, de ir a lo nuestro, por nuestro bienestar y el del planeta.
  • Que la ayuda mutua se va a hacer vital en la situación venidera. Ya lo es. Nadie sino nosotros, podrá cambiar la realidad.
  • Que el liberalismo económico crea monstruos. me refiero, por ejemplo, al negocio de las residencias. Me refiero a la especulación inmobiliaria.
  • Por ello_

Por ello:

  • Vamos a autogestionarnos, sin intermediarios, mediante una cooperativa en cesión de uso, para construir nuestras casas.
  • Las vamos a hacer sostenibles y reduciendo la huella ecológica al mínimo en la elección de materiales.
  • Las vamos a hacer pequeñas porque tendremos un espacio común amplio con lavanderia, talleres, salas multiuso y cocina para cuando queramos reunirnos a comer y festejar.
  • Vamos a cuidar un jardín y un huerto comunes.
  • Vamos a estar integrados en un pueblo en el que ya nos sentimos acogidos.
  • Vamos a tener una vida más natural, más fácil y más plena.

La fórmula cohousing o viviendas colaborativas ( intergeneracionales o senior), más que experimentada en los paises nórdicos, al fín está cuajando en España.

En busca de alguien que plasme nuestro sueño.

Ya nos habíamos decidido a comprar el terreno aunque fuéramos solamente nueve cooperativistas y habíamos hecho el contrato de arras. En los meses que quedaban hasta el pago total, teníamos dos tareas: darnos a conocer para ir creciendo en número y en diversidad y buscar un equipo de arquitectos que hicieran de puente entre nuestra concepción de la vida en el cohousing  y su materialización.

 Éramos conscientes de lo importante que es un buen diseño arquitectónico que, en este caso, es también urbanístico, pues vamos a construir un pequeño pueblo dentro de un pueblo. La distribución de las casas en el terreno, las conexiones visuales y viales entre ellas, su relación con la casa común y con el pueblo, el manejo de los desniveles y las orientaciones. Por otro lado, la estética, la funcionalidad, el sistema constructivo, la eficiencia energética y la sostenibilidad de los materiales. Las decisiones a tomar son muchísimas y tener un profesional-asesor con el que comunicarse fluidamente, es esencial.

Nos fueron llegando nombres de estudios de arquitectura de una forma casual y las tres personas de la comisión fuimos visitando a distintos arquitectos y arquitectas y  conociendo su trayectoria, sus enfoques y sobre todo, evaluando la sintonía y el mutuo entendimiento. Para nosotras, amantes de la arquitectura, fue muy interesante. 

Cuando ya habíamos contactado con cuatro estudios, en el encuentro nacional sobre cohousing que se celebró en Madrid en Octubre, conocimos personalmente a Nacho Cabal, arquitecto del equipo f5wap. Sabíamos que estaban haciendo el proyecto del cohousing Axuntase en Asturias. No nos habíamos planteado trabajar con alguien fuera de Madrid, pero Nacho nos dio una tarjeta y nos explicó que hoy en día no hay ningún problema con las distancias. Lo demostraron viniendo en el día de Oviedo a Bustarviejo y vuelta. 

En Bustarviejo comimos Teresa, ellos tres y yo, mientras les explicábamos todo, nos hacían preguntas y nos hablaban de su experiencia profesional. Después, fuimos a ver el terreno.  Un mes y medio después nos presentaron su propuesta a todo el grupo en una sala de la biblioteca del Retiro. Era Diciembre y caía agua-nieve como el día en que comimos en Bustarviejo.

Todos los estudios nos hicieron unas propuestas (estudio de volúmenes) basándose en nuestros requerimientos que eran 17 casas de 50 y 70 m2 construidos y unas zonas comunes de 280 m2. Dimos libertad en la forma de agrupar y situar las edificaciones. También que contemplaran la posibilidad de algunas en segunda planta. 

Estudiamos  las 5 soluciones, todas muy distintas y muy interesantes, pero en la decisión pesó, sobre todo, la experiencia y la buena comunicación. 

Así fue como elegimos el equipo de f5wap con los que acabamos de firmar el contrato, comenzando con ello una etapa muy ilusionante.

www.f5wap.com  

Seguimos adelante

En pleno estado de alarma decretado en nuestro país hemos llevado a cabo la compra del terreno para nuestro cohousing en Bustarviejo. Este mes de marzo  terminaba el plazo establecido en el contrato de arras para finalizar la compra así que, a pesar de las circunstancias, el pasado día 18 llevamos a cabo la compra final ante notario. ¡El terreno ya es nuestro!  Unos días antes el Ayuntamiento de Bustarviejo nos había enviado su informe vinculante favorable a las construcciones que pretendemos hacer:  17 viviendas además de un espacio común de unos 250m2.

                  Comienza ahora una nueva etapa en la que la participación de todos y cada uno de los futuros residentes es importante: empezamos a idear de forma concreta lo que pretendemos plasmar sobre el terreno y que será nuestro entorno de vida. ¿Cómo distribuiremos los espacios en el terreno? ¿Qué materiales se utilizarán? ¿Para qué actividades y usos diseñaremos las construcciones y el espacio exterior? …. Infinidad de preguntas para las que crearemos respuestas en grupo y con el asesoramiento técnico de nuestros arquitectos. Y todo ello enmarcado en el entorno del pueblo de Bustarviejo del que queremos ser parte activa y afectiva.

                  Estos últimos meses ha continuado el acercamiento de personas atraídas por nuestro proyecto. Es un proceso que se va cumpliendo sin prisa pero sin pausa. Va creciendo el grupo de personas interesadas con las que mantenemos intercambio de información y reuniones semanales a las que se puede asistir todos los viernes (las últimas se están haciendo por videoconferencia). El objetivo de estos encuentros es el conocimiento mutuo que, tras cierto tiempo, puede dar lugar a la decisión  también mutua de la incorporación del nuevo socio. Se pretende que en ese momento entre el grupo ya constituido y el nuevo socio ya haya un alto grado de entendimiento y empatía.

                  ¡En medio de este tiempo de alarma y confusión nuestro proyecto sigue adelante!