Cohousing y CNV: una propuesta llena de sentido

En abril del 2022 vivíamos una época extraña: la enfermedad estaba muy presente y parecía que la distancia y el aislamiento nos protegía. Y en mitad de ese escenario, un grupo de personas estaban viviendo una aventura de muy distinto cariz: impulsaban, desde hacía un tiempo, un proyecto de Cohousing en Bustarviejo.
Cuando llegó su llamada de teléfono, tenía poca idea de la realidad del Cohousing. Me encontré con un grupo de personas que se habían unido para generar un espacio de convivencia y de apoyo que constituía todo un proyecto de vida. Proyecto lleno de retos y dificultades, de incertidumbres que ponen a prueba la convivencia. Y con una sabiduría muy intuitiva, decidieron poner buena parte de su atención y energía en cuidar esa convivencia.
Y así surgió una colaboración que dura ya dos años. Como experta en Comunicación No Violenta me plantearon una primera sesión para trabajar de forma práctica el modelo que ya conocían de la lectura del libro de Marshall Rosenberg, Comunicación No Violenta, un lenguaje de vida (Ed. Acanto). Se trataba de practicar con distintas situaciones que les generaban cierta tensión y aclarar dudas. Fue una jornada muy interesante, dónde abordamos cuestiones que alcanzaban temas tan candentes por esos días como la convivencia entre personas con mascarilla y sin mascarilla en un lugar cerrado.
El objetivo de la Comunicación No Violenta (CNV) no es tanto lograr que la otra persona “me compre” mi argumento, sino más bien facilitar la expresión honesta y cuidadosa de nuestra opinión, así como la escucha también sin juicio de la opinión del otro. Lo que buscamos con la CNV es el encuentro, que se facilita si evitamos recursos como el juicio, el reproche o la exigencia, y nos abrimos a compartir aquellos hechos que nos han activado necesidades que para nosotros son importantes en ese contexto y exploramos con la otra persona, o sin su acompañamiento, acciones que nos permitan atender dichas necesidades. Al mismo tiempo, la CNV nos abre a una escucha desde la curiosidad, que deja de lado nuestros juicios hacia el otro y nos coloca en una actitud de apertura y entendimiento.
Esta dinámica nos lleva a poder expresarnos, a poder escucharnos y a encontrar acciones que nutran las necesidades de todas las personas implicadas. En palabras de Marshall Rosenberg, “Lo tuyo y lo mío es posible”.
A partir de esa primera sesión han ido surgiendo sesiones cada 3, 4 meses que han ido conformando un proceso en el que vamos acogiendo los distintos eventos que el Cohousing va planteando a este grupo de personas valientes y curiosas: la entrada de nuevas personas, la salida de otras con todo el dolor y la incertidumbre que ello genera; la inquietud de unos costes que se han disparado, la lentitud de unos permisos que se demoran y demoran; la fecha de colocación de la primera piedra, que está prevista para un mes (¿será octubre?)… no sabemos de qué año, etc.
Abordar los sentimientos y emociones que todos estos eventos generan en cada persona, acoger las necesidades afectadas, escucharlas, validarlas, facilita la comprensión de posturas y reacciones dispares, que de otra manera podrían generar desencuentros y distancia. Descubrir al otro detrás de lo que nos separa, ayuda a generar lazos nutritivos entre las personas que han decidido vincular sus vidas de esta manera tan nutritiva y retadora a la vez.
Cada sesión que compartimos es un verdadero regalo, pues me conecta una y otra vez con lo más bello de las personas: su intención de contribuir al bienestar. Y esto lo están alimentando día a día en parte gracias a este camino de la mano de la Comunicación No Violenta.
Beatriz Martín Linsenbarth

Beatriz Martín Linsenbarth, autora de este artículo, es experta en el modelo de Marshall Rosenberg Comunicación No Violenta (CNV), y colabora desde hace años con Pilar de la Torre, a través del INSTITUTO DE COMUNICACIÓN NO VIOLENTA. Es terapeuta certificada por Internal Family Systems (IFS). También participa como Program Assitant en formaciones de Nivel 1 y Nivel 2 de IFS.
Coach certificada por la Internacional Coach Federation y acreditada en MBTI.
Mediadora experta en procesos de Justicia Restaurativa en entornos penitenciarios.
Licenciada en derecho por la Universidad Complutense de Madrid y Postgrado en recursos Humanos por la Universidad de Barcelona.
Ha dedicado su vida profesional a acompañar tanto a personas de manera individual, en procesos de coaching y terapéuticos, como de manera grupal a través de formaciones centradas en buscar la mejora de las relaciones profesionales y personales.
De manera paralela, ha participado durante muchos años en un proyecto de Justicia Restaurativa, acompañando tanto a personas víctimas de todo tipo de delitos, como a sus autores. En sus palabras: «El trabajo con el sufrimiento, a veces extremo, de personas quebradas me ha permitido ser testigo de lo asombrosa que es la naturaleza humana. Participar en esos encuentros restaurativos me ha conectado con la esperanza de que, por muy dolorosas que sean nuestras circunstancias, es posible la sanación de esas heridas y volver a conectar con la vida».
El combinado de CNV e IFS le permite ofrecer a sus clientes un acompañamiento profundo y a medida que les ayuda a resolver sus quiebres de una manera cuidadosa y coherente.
Acompaña en los procesos terapéuticos de personas individuales y de parejas que buscan un espacio seguro para elaborar sus desencuentros, con el objetivo de encontrar estrategias cuidadosas que les permitan cuidar de sus necesidades.
Web: https://www.martinlinsenbarth.es
Mail: beatriz@martinlinsenbarth.es
¡Gracias Beatriz!