Indignados pero bien acompañados: de la plaza al cohousing

A raíz de un podcast muy recomendable de Juan Luis Sánchez – periodista, cofundador y subdirector de elDiario.es – que titula ¿A quién le importa ya el 15M ?, comencé a pensar en la respuesta a esa pregunta.
Mi reacción fue inmediata: a mi y a mucha gente nos importaba mucho ese movimiento y, a día de hoy y visto lo que estamos viendo, lo echamos bastante de menos. Me encantaría, nos encantaría, que volviera a renacer. Y es que se necesita. Tanto o más que entonces.
El podcast escuchado trataba de todo aquello que nos dejó y de todo aquello que aprendimos esos días. Y de ahí, precisamente, surgió ponerlo en relación con otro movimiento como es el de las viviendas cooperativas en cesión de uso (cohousing). Veréis que la conexión no es forzada. De aquel estallido social surgieron muchas ideas, muchos modos de gobernanza o nuevos estímulos que impulsaron muchos movimientos sociales actuales.
El movimiento 15-M de 2011 y el auge del cohousing en España están profundamente conectados. Y es que todo el ideario, espontáneo, que sustentó aquel estallido transformó la idea de vivienda como un bien de consumo especulativo hacia la idea de vivienda como un derecho fundamental y comunitario.
Pensemos en estos puntos clave y podremos comprender esta relación:
- En primer lugar, y muy importante, estábamos en plena crisis hipotecaria y el 15M visibilizó el problema. En España, en ese momento el cohousing surgió como una solución de vivienda cooperativa que podía frenar la especulación. Trabensol nace en 2013.
- La estructura de toma de decisiones del cohousing replica, más o menos, la democracia horizontal del 15-M, utilizando asambleas, consensos y comisiones de trabajo sin jerarquías.
- Frente al aislamiento urbano individualista criticado en las plazas en 2011, el cohousing pone en el centro la corresponsabilidad vecinal al compartir espacios, cuidados y recursos cotidianos. Se trata de recuperar el sentido de comunidad.
- Mucha gente activista del 15-M, que exigía sostenibilidad económica y ambiental, canalizó su energía en proyectos de cohousing ecológicos, priorizando la eficiencia energética y el consumo local.
- Ambos movimientos comparten la filosofía de que la ciudadanía puede autoorganizarse, autogestionarse, para solucionar sus problemas fundamentales sin que intervengan otros agentes.
El 15M no trasformó por completo la vida política o social pero sí que, gracias a toda aquella gente indignada que se movilizó esos días, hoy muchas personas mantienen una relación muy distinta con la política y han mirado hacia el activismo social.
¡Gracias a toda esa gente indignada!….. En Bustarviejo nunca nadie podrá decir que os habéis ido.